Quedan semanas para las primeras comidas de diciembre, y es justo el momento de empezar a pensar en la despensa. No por adelantarse sin motivo, sino porque muchos de los productos que van a protagonizar esas mesas se agotan en los días previos, y porque algunos ganan si se compran con tiempo. La marca de garantía Campo y Alma reúne los alimentos con Denominación de Origen Protegida (DOP) e Indicación Geográfica Protegida (IGP) de la región, y con ellos se puede montar una mesa completa sin salir de Castilla-La Mancha.
Lo que conviene comprar ya
Hay productos que no tienen prisa y que incluso agradecen el reposo.
Queso Manchego con DOP. Una pieza entera de curado aguanta perfectamente hasta las fiestas y permite ir cortando según se necesite. Si la intención es ofrecer varios grados de curación en una tabla, conviene comprar ahora y no en la última semana, cuando las piezas más buscadas escasean.
Aceites de oliva virgen extra con DOP. Noviembre coincide con la campaña de recogida de la aceituna, así que es buen momento para hacerse con los aceites de las cuatro denominaciones de la región: Montes de Toledo, Campo de Calatrava, Campo de Montiel y Aceite de La Alcarria.
Azafrán de La Mancha con DOP. Recién recolectado tras la floración de octubre, es el ingrediente que transforma un arroz o un guiso de cordero. Basta una cantidad mínima, y bien guardado en recipiente hermético y al abrigo de la luz se conserva sin problema.
Nueces de Nerpio con DOP y Mazapán de Toledo con IGP. Los frutos secos de la campaña recién recogida y el mazapán de los obradores toledanos son dos clásicos de estas fechas que conviene reservar pronto, sobre todo si se busca elaboración artesanal.
Vinos con DOP de Castilla-La Mancha. Tintos de crianza y reserva de La Mancha, Valdepeñas, Manchuela, Méntrida, Almansa, Uclés o los Vinos de Pago piden tiempo de bodega en casa. Comprarlos ahora permite además elegir con calma en lugar de apurar.
Miel de La Alcarria con DOP. Imprescindible en repostería y en tablas de queso, y con una conservación que no da ningún problema.
Lo que se deja para el final
Otros productos exigen frescura y se compran en los últimos días.
El Cordero Manchego con IGP se encarga con antelación a la carnicería, pero se recoge poco antes de cocinarlo. El Pan de Cruz de Ciudad Real con IGP, aunque su miga prieta se mantiene tierna más días que otros panes, se compra fresco. Y las hortalizas de la huerta regional —Cebolla de La Mancha con IGP, Ajos Morados de Las Pedroñeras con IGP— se eligen en el momento, igual que la Berenjena de Almagro con IGP, que conviene servir bien fresca.
Una mesa con nombre y origen
Montar la despensa con productos Campo y Alma es algo más que una decisión gastronómica. Detrás de cada sello hay una zona de producción delimitada, unos métodos de elaboración concretos y el trabajo de agricultores, ganaderos y artesanos que sostienen la actividad en el medio rural castellanomanchego.
Así que este año, cuando llegue el momento de sentarse a la mesa, que cada plato pueda contar de dónde viene. Empezar en noviembre es la mejor forma de conseguirlo.