Las Berenjenas de Almagro con Indicación Geográfica Protegida (IGP) son uno de los encurtidos más emblemáticos de Castilla-La Mancha. Su característico aliño, elaborado con ingredientes naturales y siguiendo una tradición centenaria, les aporta un sabor intenso y ligeramente avinagrado que combina a la perfección con ingredientes dulces.
En esta receta, la Miel de La Alcarria con Denominación de Origen Protegida (DOP) aporta el contrapunto perfecto gracias a su delicado aroma floral y su dulzor equilibrado. El resultado son unas tostas sencillas, llenas de contrastes y perfectas como aperitivo, entrante o para compartir en cualquier ocasión.
Una propuesta rápida, vistosa y repleta de productos de calidad diferenciada que demuestra cómo unos pocos ingredientes pueden convertirse en un bocado lleno de personalidad.
Ingredientes
8 rebanadas de pan rústico
12 Berenjenas de Almagro con IGP
150 g de queso de cabra cremoso
2 cucharadas de Miel de La Alcarria con DOP
Un puñado de nueces troceadas
Brotes tiernos o rúcula
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta negra recién molida
Tomillo fresco (opcional)
Elaboración
Comenzar tostando las rebanadas de pan hasta que adquieran un bonito color dorado y una textura crujiente. Puede hacerse en una plancha, en una sartén o en el horno. Cuando aún estén calientes, añadir un ligero hilo de aceite de oliva virgen extra para potenciar su sabor.
Extener sobre cada tosta una generosa capa de queso de cabra cremoso. A continuación, escurrir bien las Berenjenas de Almagro con IGP, córtarlas por la mitad o en rodajas si son de mayor tamaño y repartir sobre el queso. Incorpora después unas nueces troceadas, que aportarán un agradable contraste crujiente.
Para terminar, añadir un delicado hilo de Miel de La Alcarria con DOP, procurando repartirla de forma uniforme para equilibrar el característico toque avinagrado de las berenjenas. Completar la presentación con unos brotes tiernos o unas hojas de rúcula, una pizca de pimienta negra recién molida o unas hojas de tomillo fresco.
Servir las tostas en el momento para disfrutar del contraste entre el pan crujiente, la cremosidad del queso y el equilibrio de sabores que crean la miel y las berenjenas. Son ideales como aperitivo, para compartir en una comida informal o como entrante en una ocasión especial.